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Integrantes y Declaración de Principios |
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Director Honorario: Ing. Francisco José Grasso
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Director: Ing. Ruben Fabrizio Editor General: Lic. Oscar Daniel Egea |
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| Consejo Editorial: | Colaboradores Permanentes: | ||
IIng. Luis Aronoff
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Lic. Pedro Neiling |
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| Diseño y Diagramación: | |||
| dsmedia |
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Declaración de principios Desde las primeras décadas del siglo XX se empezó a forjar una Nación que defendía y desarrollaba sus recursos estratégicos. Los nombres de Mosconi y el petróleo primero, o Savio y el acero más tarde son un ejemplo de aquellos momentos. Aquel proyecto industrial se gesta en pugna con los sectores del atraso y la dependencia, se propone superar la Argentina exclusivamente agroganadera y parasitaria, y enfrenta el sometimiento a las potencias extranjeras que quieren una nación subordinada, que acepte mansamente la división internacional del trabajo por ellos impulsada. Así se construyó una Argentina de la producción y el empleo, con una fuerte presencia del estado jugando un rol activo en la economía, en la producción. Paralelamente se desarrolló una política social de avanzada. Hoy presenciamos un nuevo diseño de la estructura productiva de la Argentina. Ha quedado lejos la época de oro de la argentina industrial. Aquella época iniciada en el período entreguerras se caracterizó por una profunda sustitución de importaciones, el fortalecimiento del mercado interno, un fuerte y activo rol del estado, la ausencia de financiamiento externo, y dió un gigantesco impulso para el nacimiento de centenares de miles de Pymes. Lo que se observa actualmente es una política de asociación estatal con grandes grupos empresarios, especialmente extranjeros. Aunque se proclama la búsqueda de inversiones externas, sólo se concretan fuertes subsidios a los sectores oligopólicos. Nuestra generación tuvo el triste privilegio de asistir durante los últimos 33 años al desmantelamiento y destrucción de aquella Argentina que luchaba por su independencia industrial, científica y tecnológica. En un proceso donde el mecanismo de endeudamiento externo jugó un papel fundamental. Durante los noventa se impuso una política de libre circulación de capitales, libre importación e "integración" a un mundo globalizado, so pretexto de promover la modernización de los servicios y la estructura productiva. En el siglo XXI y tras la devaluación de 2002, se ha consolidado el modelo agrominero exportador. Nuestra tierra, nuestros recursos naturales están, en gran medida en manos extranjeras. Los efectos del "dólar alto" como eje excluyente de la política industrial, la ausencia de cambio estructural, el poder de veto de los sectores proveedores de divisas y la "paradoja" de que este modelo industrial consolidó a actores con escasísima presencia (genuinamente) industrial. Definitivamente se acabó el “viento de cola” que sostuvo la economía argentina durante los últimos años. Y mientras se mantuvo, no se hizo lo necesario para reconstruir un modelo productivo nacional. La ausencia de políticas activas dirigidas hacia los sectores pymes y nacionales se paga caro. El costo, por supuesto, corre por cuenta del pueblo y la nación. Los altos niveles de desempleo, pobreza e indigencia estructural socavan el futuro de las próximas generaciones. La extranjerización o desaparición de valiosos eslabones en las cadenas de valor productivas nos condenan a la dependencia tecnológica e industrial. Los sectores nacionales y populares deberán superar sus divisiones, retomar la iniciativa y empujar un proyecto verdaderamente nacional. Este pueblo aún espera la reversión de las políticas impuestas a partir de 1976. Hasta tanto eso no se produzca los triunfadores seguirán siendo aquellos golpistas y genocidas que actuaron como gendarmes de la desindustrialización y extranjerización más atroz de la historia argentina. Nuestra revista nace a fines de 2002, cuando se abría una nueva etapa de protagonismo popular que se expreso en las jornadas de fin de Diciembre del 2001 y principios del 2002. Desde su primera edición hemos convocado en forma amplia a todos los industriales nacionales, dirigentes gremiales empresarios Pymes, los pequeños y medianos productores agropecuarios, los profesionales de las más diversas disciplinas y estudiantes, los trabajadores del campo y la ciudad, todos los sectores patrióticos que acuerden con la propuesta de dar batalla a la crisis terminal de la Argentina Nuestro propósito es perseverar con las tareas de difusión de nuestras propuestas, impulsando el estudio de la realidad económica y productiva para lograr definir el mejor camino hacia la recuperación industrial. Reafirmamos el compromiso de ofrecer material para la discusión y el análisis de la industrialización de la Argentina. Mantenemos la convicción acerca de la necesidad de Industrializar a favor de los intereses de la Nación y su pueblo como única salida posible a la crisis que vivimos y que contemple a los 40 millones de compatriotas. Dentro de este objetivo general, las opiniones son diversas y se expresan libremente, las discusiones son francas y el debate profundo. De esta manera nos proponemos sostener nuestra revista como una tribuna para la industrialización. Septiembre 2009 |
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| Los artículos firmados representan la opinión de los autores. Los editores auspician su difusión. Queda autorizada la reproducción de nuestro material con la expresa condición de mencionar en todos los casos la fuente. | |||
| Registro de Marca del Instituto Nacional de Propiedad Industrial Acta N° 2395813 | |||
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